domingo, 20 de septiembre de 2009

Cuadro de Condorcet.

Alumna: Argentina Yolanda Orozco Bernardino.
3°B

Contexto Histórico

Su nombre completo es Marie-Jean-Antoine-Nicolas Caritat Condorcet.
Nace en Ribemont Francia el 17 de septiembre de 1743, integrante de una familia aristocrática, al morir prontamente su padre es su madre la que se encarga de su educación. Estudia en el colegio de Navarra en París, destacando sobre todo el campo de las matemáticas.
Después de leer a pensadores de la Ilustración como D´Alembert,
Voltaire y Diderot, se dedica al estudio de la Economía y Filosofía. El fallecimiento de D´Alembert le hace ser nombrado su albacea testamentario, ocupando su lugar como tutor y coordinador de un grupo de jóvenes ilustrados. Al leer a Rousseau, muestra interés por las relaciones de poder entre clases y defiende la idea de progreso histórico contenida en el pensamiento ilustrado. Lleva a la práctica sus ideas revolucionarias, aceptando en 1792 el presidir la Asamblea legislativa y tomando parte en la Revolución Francesa. Defensor del cambio social a partir de la educación, proyecta una reforma del sistema educativo que será seguida posteriormente por liberales y socialistas. Su mayor contribución fue el programa para diseñar el sistema educativo francés.
Su crítica a las posturas revolucionarias radicales le hace ser perseguido durante el periodo jacobino y condenado a la guillotina. Pero antes de ser ejecutado muere misteriosamente en su celda.



Educación

“Universal, laica y gratuita”
Para Condorcet la educación debía de ser universal en el sentido de que los saberes que se aprendieran en la escuela no fuesen únicamente los de leer, escribir, contar, sino aparte de ellos instruir a los alumnos en las innovaciones de las ciencias, de las artes, etc.
En cuanto a la gratuidad de la enseñanza, lo manifiesta de esta manera porque es su visión que la instrucción es para el beneficio y poder público, un deber común de la sociedad y que por lo tanto debe ser gozado por todos.
Laica enfocándose a que ninguna institución religiosa debe de apoderarse de la instrucción, pues los saberes que en ella se enseñen deben de ser ajenos a este tipo de creencias o enseñanzas, precisamente para no recaer en el antiguo régimen.
Con la educación (que el visualizó) pretendía el porvenir de una democracia que fuera capaz de dar el bienestar, desarrollo y progreso de los individuos; es decir la instrucción desarrollaría en cada persona sus facultades naturales, de atender sus necesidades y de asegurar su bienestar, de conocer y ejercer sus derechos y de perfeccionar su capacidad productiva.
Consideró necesaria la educación desde dos puntos de vista, los cuales en esencia tenían el mismo fin: la educación destinada a los adultos, a los individuos que vivieron en el antiguo régimen y que debían a prender a vivir en el nuevo; Y la instrucción, la cual irá dirigida a los niños, a la población joven que apenas empieza y que no tiene la costumbre del antiguo régimen.
La educación debe ser independiente, hasta cierta forma, de las instituciones políticas, o del poder público, los cuales no deben tener la autoridad de impedir el desarrollo de las verdades. Es decir que la enseñanza no sea mutilada o contrarrestada a beneficio del poder.
El no cree que la educación deba ser obligatoria, pues tiene el pensamiento o la creencia de que las personas entienden la importancia de esta y por lo tanto no hay necesidad de obligar a que manden a sus hijos a la escuela, o incluso de que ellos mismos asistan.
Menciona la importancia de que la educación sea conformada con la educación física.
La educación que Condorcet proponía se basaba en cinco categorías o niveles: la primaria, la secundaria, los institutos, los liceos y Sociedad Nacional de Ciencias y Artes.
La educación tendría que ser vigilada por la Sociedad Nacional, pues tendría que dirigir, vigilar, el sistema de instrucción para garantizar así su autonomía y abarcar todos los conocimientos humanos, estimulando su desarrollo mediante la reunión de los mejores eruditos.


Docencia

El docente, según Condorcet no es aquel que solo enseña a los alumnos los conocimientos básicos como leer, escribir, contar… o los conocimientos propios de las ciencias o las artes, sino es aquel que debe propiciar a sus alumnos en la reflexión, en la crítica, en la no conformidad (según sus necesidades).
Aparte de ello el instructor no solo dará clases a los alumnos (jóvenes) de las escuelas en las que labore, sino que también atenderá a las personas adultas, pues tendrá que educarlos para que éstos entiendan sus derechos, obligaciones, el contexto en que ahora se desenvolverán, todo esto para que el legado de la revolución tenga sentido, éxito.
Ahora bien, el que sea llamado docente, tiene que dominar los conocimientos elementales para saber qué es el mundo e instruir a sus alumnos. Es decir que Condorcet reconocía la importancia de que el docente fuera una persona culta, sabedora, y reflexiva, pues de lo contrario no tendía bases solidas para poder enseñar a sus alumnos. A estas cualidades y del docente, se le suma la habilidad de impartir las clases, de transmitir los conocimientos que se poseen, porque de nada serviría saber tanto y que el docente no pueda transmitir dichos saberes.
Por último me parece importante mencionar que Condorcet tiene la perspectiva de que el docente debe estudiar en una escuela o institución pública, pues de esta manera se sabrá lo que se le ha sido enseñado, lo que ha aprendido, para tener en cuenta y claro sus capacidades y la doctrina que practican.


Escuela

En cuanto a la escuela el autor la visualiza como un lugar en donde las virtudes públicas deben ser basadas en el espíritu crítico, es decir que en la escuela se debe de preparar a los alumnos a ejercer, en pleno conocimiento de sus derechos y deberes, sus futuras funciones como ciudadanos, como son el elegir a sus representantes, o a ser ellos mismos representantes, entre otras.
En la escuela se deben de favorecer todos los talentos y la formación de las nuevas elites promocionando únicamente sus capacidades y competencias.
Condorcet pensaba que la escuela tenía la labor de enseñar a que cada uno debía de ser su propio educador, con capacidad de que en cualquier momento se consultara la razón. Esto es decir que no necesariamente debía uno estar apegado a lo que el docente diga sino más bien, ser autónomos para investigar acerca de los temas que nos preocupan o dan curiosidad.
La labor que la escuela tiene no es la de atar al individuo a su realidad, a su origen, a la religión de sus padres, tampoco el hecho de que ame a las leyes que lo rigen, sino que el hombre razone sobre aquello que lo está rigiendo, sobre lo que está viviendo.
La escuela debe de tener una especie de competencia para que esta sea mejor o trate de mejorar, es por esto que la escuela privada debe de existir, en el sentido de estimular y ser sensor natural para la instrucción pública.

1 comentario:

  1. Hola Argentina, felicidades, rescatas algunos elementos importantes de los textos, ubicando lo más relevante en torno al contexto histórico, educación, docencia y escuela de la concepción de Condorcet, sin embargo me queda dudas en trono al concepto de educación laica, y por otro lado la posibilidad de que dieras tus puntos de vista de estos temas, de forma general considero que cumple con los requisitos y de forma particular considero que tendrías que seguir leyendo con más calma e identificando otros elementos.
    saludos.

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