sábado, 21 de noviembre de 2009

MOVIMIENTO FEMINISTA

Alumna: Argentina Yolanda Orozco Bernardino

Ahora bien me gustaría dejar el siguiente texto que habla precisamente del patriarcado y del feminismo como movimiento ideológico.
Para empezar el feminismo es considerado como un movimiento ideológico que defiende los intereses de las mujeres, para lo cual elabora un conjunto de
teorías sociales y ejecuta diversas prácticas políticas en abierta crítica de relaciones sociales históricas, pasadas y presentes, teniendo en cuenta la experiencia femenina.
La historiadora
Gerda Lerner ubica el nacimiento del patriarcado como un suceso histórico en el que se documenta el principio de la subordinación de las mujeres a través de los sistemas políticos, legales, culturales, religiosos y sociales. También documenta las diversas evidencias de la existencia de una conciencia feminista a través de milenios en distintas sociedades del mundo y de la historia. Al recopilar estos escritos llega a la conclusión de que el proceso histórico documentado y transmitido como la historia universal no afecta de igual manera a los varones y a las mujeres. El conocimiento desarrollado a través de siglos por mujeres con conciencia feminista fue truncado una y otra vez. Las mujeres que reclamaban la subordinación o que se comportaban fuera de los esquemas de asignados a su sexo, eran y fueron marginadas. La falta de enseñanza a las mujeres sobre los logros de aquellas que fueron exitosas a través de la historia, es uno de los factores que han contribuido a la opresión de las mismas. Así, fue en el siglo XIX cuando la conciencia feminista se empezó a transmitir a otras mujeres y, se inicia el feminismo como movimiento social y político.
A menudo se afirma que el feminismo nació a fines del siglo XVIII y principios del XIX, cuando la gente comenzó a percibir que la mujer es oprimida en una sociedad machista (
patriarquía). El movimiento feminista tiene sus raíces en Occidente y especialmente en el movimiento de reforma del siglo XIX. El movimiento organizado data de la fecha de la primera convención por los derechos de la mujer, en Nueva York en el año 1848. Más de un siglo y medio más tarde, el movimiento ha crecido y ha adoptado diversas perspectivas en cuanto a lo que constituye la discriminación contra la mujer. Los primeros feministas son a menudo llamados 'la primera ola' y, luego de 1960, 'la segunda ola'.
El feminismo ha producido muchos cambios en algunas sociedades occidentales, incluyendo el sufragio femenino, el empleo igualitario, el derecho de pedir el divorcio, el derecho de la mujer de controlar sus propios cuerpos y decisiones médicas (incluyendo el
aborto, tema sobre el cual no hay consenso), y muchos otros. Muchos de estos cambios han sido el lograr en el discurso que algunos de los derechos de las mujeres se consideren como derechos humanos.
Sin embargo, el movimiento feminista reivindica que todavía hay muchos cambios por hacer. El aborto inseguro sigue siendo causa prevenible de muertes de muchas mujeres en el mundo (tercera causa de mortalidad materna en el mundo). Muchas creencias consideradas radicales en el pasado forman ahora parte del pensamiento político común. A pesar de que casi nadie en las llamadas sociedades occidentales de hoy cuestiona el derecho de la mujer al voto o la propiedad, conceptos que eran vistos con gran extrañeza hace 200 años, las mujeres no siempre tienen acceso a estos derechos
. Por ejemplo en Estados Unidos las mujeres adultas mayores se enfrentan a menudo con el problema de no contar con la propiedad legal y por tanto efectiva del hogar donde han pasado su vida y formado su familia.
En cuestiones políticas si bien el
derecho al voto se fue ganando durante el siglo veinte por los distintos movimientos sufragistas nacionales, a principos del siglo XXI en algunos países como España o Venezuela se ha logrado establecer normativas que apunten a la paridad de participación politica y/o laboral, el Consejo Nacional Electoral venezolano informó por medio de resolución que las candidaturas a las Elecciones Regionales de 2008 debían ser 50% masculinas y 50% femeninas, y en España, se introdujo con la reciente "Ley de igualdad" la obligatoriedad de presentar listas con paridad entre hombres y mujeres para cualquier tipo de elección electoral.

LA FEMINIZACIÓN DE LA ENSEÑANZA

Alumna: Argentina Yolanda Orozco Bernardino
Acerca de la lectura sinceramente llamo mucho mi atención este aspecto, “La feminización de la enseñanza”, imaginándome al instante que hablaría sobre el reconocimiento de que tanto el hombre como la mujer tienen capacidades propias para enseñar, para ser parte de la docencia. Pero al realizar la lectura caí en la realidad que se vive hasta cierto punto en la actualidad.
Para empezar he de decir que si las mujeres entraron en el terreno de la enseñanza fueron por ciertos motivos entre los cuales puedo mencionar:

· Por el hecho de que se vino (en el E.U.A. de mitad del siglo XIX) una ola de industrialización en el país, provocando en los hombres más ambición por un puesto mejor que el de ser un “simple maestro”, abandonando de esta manera esa ocupación y dejando un problema al gobierno, el cual lo soluciono abriéndole las puertas a la mujer en el ámbito educacional.

· Otro motivo se atribuye a las ordenes culturales de esa época, que de igual manera provocaron que se considerara el ingreso de la mujer en las escuelas primarias, por el hecho de que ya el gobierno había visto como una necesidad el rescate de los valores que se adquieren en la familia sobre todo en las mujeres a quienes veía como guardianas morales y salvadoras espirituales de una sociedad corrupta e irreligiosa. Entonces esto propulsaba a que las mujeres se encontraran dentro del salón de clases frente a un grupo porque se les veía como madres sustitutas, pues la familia y la escuela son instituciones educativas y solo con la mujer como docente se promovería nuevamente en la sociedad (a través de las generaciones en crecimiento) lo moral y espiritual.

· En cuanto a los estados, estos también influyeron a sobre manera en la presencia de las mujeres en la escuela primaria, pues de alguna forma forzaron a las comunidades a que se hicieran cargo de la propagación de la educación en sus territorios, así como el alargamiento del año escolar, debido a la inmigración y crecimiento masivos que aumento el número de aspirantes a ser alumnos, es decir mayor demanda de educación. Esto trajo consigo el problema de que las comunidades tendrían que ingeniárselas para la obtención del recurso para pagar a los maestros en este aumento de instituciones educativas y del año escolar, pero es allí en donde entro el papel de la mujer, a la cual al ser válida su presencia en la escuela, se le pagó menos de lo que un maestro ganaba (por ser hombre) y hasta trabajó más del tiempo estipulado en un principio, pues como se menciono en líneas anteriores, el año escolar aumentó, por lo que se pensó que con el sueldo que ganaba un maestro se podía pagar a dos mujeres y de esta manera ir aumentando el número de plazas.

Pero ante estas irregularidades y en cierta manera dudas y desvalorización del trabajo de la mujer como docente, ¿qué hicieron las mujeres?, sorprendentemente aceptaron sin dudarlo este trabajo, e incluso hubo tanta demanda por parte de ellas por obtener el puesto que se llevó a cabo especies de reclutamiento y selección de candidatas, es decir competencias por alcanzar el puesto de maestras. Esta reacción no es para sorprenderse pues he de mencionar que en aquella época la mujer tenía pocas oportunidades de progreso o superación personal, pues no salía de ser ama de casa o servidumbre domestica, confeccionista de ropa, cocina o bien la prostitución, por lo que el papel de maestra era una de las más grandes alternativas que podía ella tener.
Ahora bien nuestro país no se aleja mucho de esta realidad vivida en los Estados Unidos, pues a decir verdad dicho país fue de los primeros en donde se empezó a “tomar en cuenta” a la mujer. En cambio en nuestro país, de hecho, puedo decir que tiene un ideología de marginación total de la mujer, de que esta difícilmente puede ocupar cargos “importantes” y exclusivos de los hombres, y si los llega a ocupar los comentarios de desprecio y machistas de los hombres incluso (da pena decirlo) de mujeres, no se hacen esperar y comienzan por desmembrar a dicha mujer en el puesto “importante”, que mal estamos en este país, somos retrogradas y digo somos porque la gran mayoría somos parte de este machismo ideológico que traemos tan bien grabados en “nuestros genes”, en ”nuestras costumbres”, que es tan común que una mujer sea golpeada por su novio, su marido, su hermano…etc. Si es verdad que hay mujeres que ocupan puestos muy importantes pero que solo llegan a hacer porquerías en dicha posición, entonces los comentarios no se hacen esperar, que si las mujeres no sirven para ese puesto, que si eso paso por que una mujer lo dirigió, que si eso pasa porque una mujer está ocupando un puesto que le pertenece a los hombres, en fin comentarios tras comentarios, pero la gente no se da cuenta de que si la mujer tiene un puesto de mil, es como decir que es un arroz en un frijol y que si el arroz se equivoca en algo y 300 frijoles también se equivocan, es más fácil darse cuenta que el arroz se equivoco porque llama más ala tención, porque se está más pendiente de él que de los demás; y eso es algo que suele suceder en nuestro país día con día.

Poniéndonos y estando en el papel de mujer, vivir en esa época no es estar tan alejados de esta época actual, pues muchas de nosotras nos conformamos o nos alegramos de ir conquistando puestos que los hombre hace mucho tiempo ya había deleitado, presidido, por el hecho de que este mundo está regido por el patriarcado y se alimenta de la ideología de las mujeres de que el hombre es más que ellas, dándole siempre de los mejores puestos al hombre y denominando y apoderándose de las cosas en términos masculinos. Yo por mi parte pienso que definitivamente hombres y mujeres no somos iguales, pero en cuanto físico, en cuanto a necesidades, en cuanto a actitudes, en cuanto a habilidades, pero si somos iguales en cuanto a nuestras capacidades de reflexión, de pensamiento.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Un texto interesante sobre el derecho al voto.....y

Me pareció muy interesante un artículo que leí en la internet, porque habla acerca de cómo en México la mujer tuvo que luchar por el derecho a votar y a ser “tomada en cuenta”, aunque en realidad se puede decir que en muchos aspectos el papel de la mujer, en nuestro país, aun no es tomado por igual ante el de los hombres, porque este es cuna del machismo y sumisión por parte de las mujeres, siendo ellas (en la mayoría de las veces) las precursoras y generadoras de ello.
Pero en fin el tema que me parece interesante es el derecho a votar ganado a base de diferentes esfuerzos. Bien en el texto que leí se hace referencia del desarrollo histórico sobre el movimiento sufragista que en términos universales se refiere un movimiento por la igualdad en la participación política, por el poder decidir sobre nuestras vidas, además, por el poder ser elegidas para estar en cargos de representación pública. La autora menciono que en la actualidad las mujeres en nuestro país podemos “votar” gracias a la batalla por el sufragio femenino ganada hace 49 años, pues anteriormente los derechos ciudadanos sólo contemplaban a los “hombres”. Sin embargo pocas (por no decir nadie) conocemos el origen de la lucha para conseguir el voto de las mujeres y muchas menos sabemos que el voto de las mujeres es un ejercicio pleno de ciudadanía. Tiene razón al criticar que los cargos públicos han estado ocupados por hombres casi en su totalidad, marginándonos a las mujeres a no ocupar esos puestos.
Aún cuando se han conseguido importantes avances relativos a la equidad de género en la participación política, estos no han sido suficientes. Por ejemplo, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales en su Artículo 22 Transitorio establece que:
· Los partidos políticos nacionales consideran en sus estatutos que las candidaturas por ambos principios a diputados y senadores no excedan del 70 por ciento por un mismo género. Asimismo promoverán la mayor participación política de las mujeres.
La violación al Código Federal es evidente, pero el ánimo y capacidad de las mujeres que invitan a otras mujeres a participar en procesos democráticos es inagotable.
Algo interesante es que en las elecciones del 2 de julio del 2000, las mujeres participaron en un 48 por ciento frente a un 52 por ciento por parte de los hombres. Lamentablemente esto no corresponde a los cargos de representación política que detentan las mujeres. Bajo esta situación el Instituto de las Mujeres del D.F. a través de sus Unidades delegacionales a instrumentado acciones con el fin de informar, sensibilizar y formar a ciudadanas plenas, es decir, proporcionarles a las mujeres las herramientas necesarias para que no sólo ejerzan sus derechos políticos y ciudadanos, sino también sus derechos sexuales y reproductivos, en general; sus derechos humanos.

ANTECEDENTES

En México, durante la segunda mitad de los años treinta (1935-1936), la lucha de las mujeres del Partido Oficial, militantes o cercanas al Partido Comunista encaminaron sus demandas de clase y reivindicaciones de género. El movimiento de mujeres logró un espectacular crecimiento, llegándose a estimar que en el Frente Único Pro Derechos de la Mujer (FUPDN) se agrupaban más 50 mil mujeres. Este Frente logró tener una estructura orgánica, lo que le valió para poder vincularse con el movimiento de masas de la época y así poder elevar sus demandas, además de que lograron crear el Consejo Nacional del Sufragio Femenino y la realización del Primer Congreso Nacional de Mujeres en enero y marzo del 36. A partir de 1937, el movimiento tiende a centrar sus actividades en torno a la demanda del sufragio femenino.
En los años subsiguientes, el movimiento de mujeres, profundizó en ciertas áreas del trabajo popular como la creación del Departamento Autónomo de la Mujer en la Confederación Campesina Mexicana (CCM); luchó por el cumplimiento de la Ley Federal del Trabajo y la sindicalización de las obreras y empleadas del gobierno, así como por la instalación de salas de asistencia infantil anexas a los mercados.
La búsqueda de la ciudadanía de las mujeres significó batirse en un ámbito nuevo de lucha que implicaba profundizar y afinar las alianzas con sectores y grupos dominantes en el ámbito nacional. Esto repercutió en un cierto detrimento de la organización amplia del movimiento de mujeres, sin embargo lo anterior se compensó con la actividad febril que desencadenó la demanda del voto, lo que le permitió al movimiento mejorar y fortalecer su presencia ante las instancias gubernamentales.
La posibilidad de otorgar el voto restrictivo a la mujer provocó una ardua y compleja discusión entre los juristas del país, la polémica en torno a las modificaciones de los Artículos 34 y 35 constitucionales provocaron una exhaustiva revisión del Diario de los Debates del Congreso Constituyente de 1917 y una rectificación y declaración de la Asociación de Constituyentes. A partir de la propuesta de conceder el voto con restricciones, la discusión se torna aún más confusa. Esto lo demuestra la propuesta del Frente Socialista de Abogados que sostenían que: se concede el voto femenino única y exclusivamente a las mujeres revolucionarias y en general a las mujeres trabajadoras; sostenía que era una posición de acuerdo a la doctrina marxista de su programa. A este ambiente confuso de discusión contribuían las posiciones de las mujeres conservadoras.
La iniciativa de Reforma al Artículo 34 constitucional fue presentada a las Cámaras el 19 de noviembre de 1937 y aceptada por éstas el 21 de diciembre del mismo año, pero no fue hasta julio de 1938 que la Reforma se aprobó y hasta septiembre de ese año, se ratificó por la mayoría de los Estados.

PLANTEAMIENTO FILOSÓFICO DEL SUFRAGIO FEMENINO EN MÉXICO

En la lucha de las mujeres, la autora señala tres situaciones.
Uno es que a finales del siglo XIX en la organización y participación de las mujeres en los foros feministas, se demandaron derechos ciudadanos como el voto femenino (1953).
El segundo se dio en las luchas del movimiento feminista de los años setentas. Partiendo del reconocimiento del avance teórico que significó la construcción del concepto de género como categoría de análisis, explicando los mecanismos de la opresión y abre la posibilidad de superarlos; y en la práctica, combatiendo en forma concreta, real, auténtica, viva, por lograr la democracia, entendida como la igualdad de los géneros, conservando la diferencia sexual. Entendiendo igualdad como la superación de la dominación de un género sobre otro, eliminando la capacidad de un género de censurar y prohibir, rechazar, delimitar y levantar barreras. Es un momento en que se alcanza una nueva etapa en la reflexión y en la acción feminista; en donde las mujeres nos asumimos como un sujeto social que se construye como su propio objeto de estudio: el género, y que reconstruye su identidad y su práctica.
La Dra. Graciela Hierro identifica, en las luchas feministas de México y América Latina un interés común de las mujeres que es la lucha contra el poder patriarcal en lo que concierne a la posesión y disposición de nuestro cuerpo y sus productos; de nuestro trabajo, nuestra creatividad y nuestro ocio y también y especialmente de nuestro placer.
Y en esta lucha contra el patriarcado las mujeres somos cómplices, porque sólo entre individuales pueden darse pactos de poder que garanticen la democracia. Explica que como somos las iguales, las que no se distinguen unas de otras, sólo alcanzamos una complicidad que resulta precaria para la democracia.
Asegura que la democracia del género sólo se da con la base en la conciencia feminista que supere las relaciones de complicidad (regla de la maternidad: patrón negativo madre e hija). Por otro lado, dice que para la relación que potencializa a los grupos de mujeres sigue el modelo democrático pacto entre iguales que permite la decisión y formación de liderazgos femeninos (regla de maternal idad: las mujeres reconocen entre sí el valor de otras mujeres en la lucha feminista; jerarquía que da origen a la genealogía feminista que permiten el pacto entre mujeres).
El tercer momento, se ubica en los años noventas en los avances y logros, en la participación de las mujeres en nuevas causas y movimientos como por ejemplo el que está en contra de la violencia hacia las mujeres, las trabajadoras de la costura, el desarrollo humano sostenible, entre otros.
Además existe un crecimiento en el movimiento de las mujeres, no sólo en cantidad, sino en capacidad, por mencionar: la creación de redes, alianzas, pactos por medio del diálogo. Todo esto genera una nueva forma de vivir (para algunas), se reconoce la pluralidad, la tolerancia y el respeto en sus relaciones. Con esto se logra integrar una sola Agenda Nacional de Mujeres.
Como se puede notar, la lucha por el reconocimiento del derecho a voto de la mujer y de ser escuchada y tomada en cuenta debe seguir en pie, pues no es del todo reconocida ni aceptada, porque en este país puede decirse que aunque se haya luchado un a favor de la mujer y sus derechos, hay zonas de nuestro país, estado, región, en que la mujer no tiene voz, voto, dignidad, derecho, en donde es vendida, cambiada, por unos cuantos pesos u objetos como si fuera un producto, simplemente una cosa, que no piensa, no razona, no siente.
Aun tengo muy presente el comentario de alguien, y realmente me avergüenza recordarlo, pero en fin; en las noticias se hablaba de un personaje que quería jugar para presidente de un país, y resulta que este personaje era mujer…..las criticas no se hicieron esperar por parte de los medios, de los partidos políticos tanto de ella como los opositores, entonces escuche que dijo un persona que se encontraba a lado mío: - pero si a esa vieja su marido la madrea, seguro que si gana el que va a llevar al país va hacer el esposo y no ella- bueno independientemente si le pegaban o no me sorprendió el concepto que se tiene de la mujer, de que es ella la golpeada, mandada e insultada; que puede ser realidad de muchas mujeres en nuestro país, pero ¿por qué? Yo lo único que sé es que la mujer misma llega a ser parte creadora de esto, pues parte de nuestra idiosincrasia, de nuestro contexto….
Alumna: Argentina Yolanda Orozco Bernardino